
España se esta convirtiendo en el país de las vacaciones, el lugar donde se jubilan alemanes, demás europeos y narcotraficantes del resto del mundo . Playas, calor, mujeres, cárceles que resultan estancias agradables. El problema viene dado en nuestras notables inversiones en turismo y construcción.
Luego llega una de las numerosas crisis cíclicas que ya ha padecido el capitalismo, y nuestro idilio de país se derrumba, y nos damos cuenta de que no tenemos industria, de que la mayoría de la población no tiene estudios, de que dependemos mas que ningun otro país de los ingresos exteriores, y que nuestro currito de camarero de alemanes se ha ido al garete.
Luego ante las inmensas cifras de paro nos llevamos las manos a la cabeza, y ahora protestan, recalco el "ahora", han estado viendo las orejas al lobo varios años, pero nada, sigamos con el turismo y la construcción, de ese oro que consideramos infinito como los americanos con su petróleo en el siglo XX, no le vendría mal a España una revisión ocular, porque la Península Ibérica sigue tropezándose, año tras año, década tras década, siglo tras siglo.

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